La
sexualización de las niñas, que ocurre en una variedad de formas,
incluyendo a través de medios de comunicación y juguetes, tiene
consecuencias negativas que son cognitivas, emocionales, físicas, y
sociales .
Un
informe de la Asociación Americana de Sicología define las varias
formas en que las niñas son sexualizadas a través de los medios de
comunicación, la mercancía, y la relaciones interpersonales. El
informe identifica varios componentes de esta sexualización,
incluyendo que 1) el valor de la persona solo viene de su atracción
o conducta sexual, (2) la persona es juzgado según un estándar que
equivale la atracción física con ser erótica, (3) la persona es
hecha un objeto sexual-en otras palabras , se le convierte en una
cosa para ser usada para el placer sexual de otros, (4) la
sexualidad es impuesta sobre la persona en una forma inapropiada.
Todos los medios de comunicación estudiados han demostrado prueba
amplia de la sexualización de la mujer, incluyendo la televisión,
videos de música, la letra de las canciones, películas ,revistas,
medios deportivos, video juegos, internet, y los medios de
publicidad . Esta sexualización tiene muchos efectos negativos en
las niñas y la sociedad, incluyendo una reducción en el
funcionamiento de las actividades mentales, sentimientos de disgusto
hacia sí misma , desordenes alimenticios, salud sexual reducida, y
un aumento en la tasa de violencia sexual. La Asociación Americana
de Sicología sugiere el desarrollo y la implementación en las
escuelas de programas de adiestramiento de alfabetización sobre los
medios de comunicación como una llave para combatir la influencia
de la sexualización en nuestras niñas. Además, se le sugiere a los
padres y otros cuidadores que aprendan sobre el impacto de la
sexualización de las niñas y que se sienten con sus niñas a mirar
los medios de comunicación para que puedan ellos influir en la forma
en que estos mensajes de los medios son interpretados.1
1Report
of the APA Task Force on the Sexualization of Girls: Executive
Summary, American Psychological Association, 2007, pp. 1-9.
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